Speranza
Luego de quejarse por la perdida de sus amantes, victimas de un forastero aguerrido, las mujeres-flores han descubierto a PARSIFAL, quien, pese a haber sido aislado por su madre en una soledad cercada por los bosques, distante del trato gentil de damas y de caballeros, al punto que demustra que la natural distinction de las maneras no requiera, para manifestarse, una educacion cortesana.
Tampoco le falla su instinto al tosco inocente, cuando recurre a la galanteria propia del hombre de mundo.
Su respuesta a las ninas planideras de que haya herido a sus donceles es que no le quedo otro remedio pues los guardias se interponian entre el y esas dulces enctandaroes, el conjunto mas maravilloso nunca visto.
Que tal?
Ante eso, EN SEGUNDOS se eclipsa el pesar de las bellas mudables, quienes rivalizan en tentativas por seducir al joven y apoderarse de el.
He hai la moral de las muchachas-flores.
Todo ello viene envuelto en los temas deliciosos del LAMENTO, del AMOR, de las CARICIAS, de la FASCINACION, de la RINA, y es como si un enjambre de hadas estuviese cantando, de manera que el publico entero olvida sus inquietudes y fija su atencion, por unos minutos, en el proscenio, donde las sirenas floridas rodean al boquiabierto PARSIFAL.
Wagner debio gozar mientras componia esta parte.
No comments:
Post a Comment